Messi, uno de los pocos que intentó algo en la ofensiva albiceleste, se mostró lento y no pudo repetir la exhibición del sábado pasado ante Venezuela. Visiblemente agotado, sólo pudo mostrar algunos chispazos de genialidad.
Mientras las graderías gritaban “¡ole, ole!” tras cada jugada local y entonaban el estribillo “¡sin llorar, sin llorar!” por las usuales quejas argentinas de culpar a la altura cuando un resultado les es adverso. …cuando la selección de Bolivia le dio la paliza aD10S Maradona y su conjunto.
Mientras las graderías gritaban “¡ole, ole!” tras cada jugada local y entonaban el estribillo “¡sin llorar, sin llorar!” por las usuales quejas argentinas de culpar a la altura cuando un resultado les es adverso. …cuando la selección de Bolivia le dio la paliza a